Vicenza
Vicenza es capital del de la provincia homónima ubicada en la región del Véneto, al norte de Italia, a 60 Km al oeste de Venecia y 200 Km al este de Milán, una de las capitales mundiales del oro y ocupa el tercer puesto entre las ciudades industriales del país.
Es conocida también como la Ciudad de Paladio, pues el famoso arquitecto ejecutó numerosas obras en ella. En efecto, Vicenza es también un centro arquitectónico de primer orden en la Provincia y centro turístico y cultural al que acuden personas de todas las regiones italianas y del mundo entero.
Este status tan especial fue avalado en 1994 con la declaración de la Unesco por la que fue inscrita entre el Patrimonio de la Humanidad. En 1996 la Unesco añadió también las Villas Palladianas a dicha declaratoria, por lo que actualmente es patrimonio de la Humanidad la «Ciudad de Vicenza y las villas palladianas del Véneto».
El centro de la ciudad, aún parcialmente rodeado de murallas medievales, es una amalgama de edificios góticos y clásicos, que en la actualidad tiene casi el mismo aspecto que a finales del siglo XVIII. Este núcleo histórico es bastante compacto como para recorrerlo en un día, pero en realidad, la ciudad y las afueras requieren una estancia un poco más prolongada.
La calle principal de Vicenza, el corso Andrea Palladio, atravieza el centro desde la piazza del Castello hasta la piazza Matteotti, y está flanqueada por palacios, todos ellos ocupados por tiendas, oficinas y bancos. En el extreo del corso se encuentra uno de los edificios más sorprendentes del arquitecto, el Palazzo Chiericati, que hoy alberga el Museo Civico. Al otro lado de la piazza Matteotti se halla un edificio que es imprescindible visitar, el Teatro Olímpico, el teatro bajo techo más antiguo de europa.
En la piazza dei Signori, situada en el centro de la ciudad, se halla la obra más impresionante de Palladio: la basílica; el primer proyecto público de este arquitecto y el que lo hizo famoso. A diario hay un mercado en la parte posterior de la basílica, en la piazza dell’ Erbe. La inacabada Loggia del Capitaniato, un edificio del estilo Palladio tardío, se laza frente a la basílica al otro lado de la piazza dei Signori.
El Duomo fue minuciosamente reconstruido después de la guerra, se distingue sobre todo por ser una de las pocas catedrales italianas abrumada por su entorno laico. Mucho más interesante resulta Santa Corona, situada al otro lado del corso di Palladio, una iglesia dominica de mediados del siglo XIII. Sus claustros albergan un Museo Naturalistico-Archeologico.
Otro de los palacios de Palladio es el amplio Palazzo Thiene cuya fachada está en Contrà Porti; entre los edificios situados en esta calle se encuentran el Palazzo Colleoni Porto y el vecino Palazzo Iseppo Porto, obra de Palladio. El paralelo al corso A Fogazzaro completa el itinerario de los edificios importantes de Palladio, junto con el Palazzo Valmarana, que tal vez sea el proyecto más excéntrico del arquitecto.
Contrà Porti conduce al puente de Pusterla y al Parco Querini, la mayor zona verde de la ciudad; otro refugio es el Giardino Salvi, un jardín más modesto y artificial, formado por sinuosos senderos de gravilla y fuentes. La basílica di Monte Bérico se ubica en la cima de la colina del mismo nombre, lugar donde se apareció la virgen. Si se continúa en dirección a la cima se llega al Museo del Risorgimento e della Resistenza.
A diez minutos del Monte Bérico se encuentra la Villa Valmarana, una casa mediocre que adquirió un caracter extraordinario por su ornamentación. La casa está dividida en dos partes, la Palazzina, que tiene seis habitaciones decoradas con frescos de una virtuosidad extraordinaria, y la Forestería.
Desde la Villa Valmarana, la estrecha strada Valmarana desciende por una ladela hasta uno de los edificios más imitados de Europa: La Villa Capra de Palladiio, más conocido como La Rotonda. De manera evidente, la forma de la mansión y su ubicación en la cima de un monte dominan la comarca circundante. La Rotonda es una un ejemplo único de las mansiones de Palladio. Las sutilezas de la Rotonda sólo se aprecian por completo haciendo un recorrido; los jardines son poco más que un bonito tramo de césped desde el cual se contempla la mansión y la campiña de los alrededores.
La estación de ferrocarril se encuentra a diez minutos andando desde el suroeste del centro histórico, se tiene que atravesar el parque para llegar a piazza del Castello. La oficina de turismo está en el otro extremo del corso Palladio, junto a la entrada del Teatro Olimpico, en piazza Matteotti. Se puede acceder a Internet en la biblioteca principal, situada en Contrà Riale, a una manzana al oeste del Palazzo Barbaran.
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